Primavera: camel y turquesa
Tu abrigo es camel, marfil cálido, caramelo claro o un rojo cálido; en bufanda entran el verde agua y la turquesa, que son las que más encienden el rostro con luz baja. El gris marengo y el negro puro pegados a la cara te apagan: restan la luz limpia que define a la familia. Si el único abrigo que tienes es negro, no lo tires — una bufanda de tu paleta entre el cuello y la cara resuelve el problema en cinco segundos. El metal es el oro claro, y el marfil sustituye al blanco óptico.